Ayer estuve un rato en el subsuelo del Hospital Español, la parte de rayos y análisis, y hasta me cruce nuevamente con Sofi, como hace 19 meses atrás cuando la llevamos a Maga. 19 meses… ya no parece que fue ayer, pero casi. Se viene el día de la madre, y eso jode. Hay espacios y vacíos que no se llenan aun con la mejor sonrisa y predisposición de mis sobrinas. Las fotos la recuerdan, pero son mudas. Ya no hay más ese carraspeo de su tos, ya no esta con quien comentar el día a día, no hay comidas y placeres que darle, no hay tiempo que procurarle… no hay hermana con quien compartir la vida.
Cada vez que me siento asfixiado, tenso, ansioso, necesito más que nunca de ella. No se como, pero (la mayoría de las veces) me generaba tranquilidad, y eso que tenía su carácter!!!. Su particular retórica sofista de decir las cosas, la cáscara de maníes salados desparramados por la mesa, sus comidas llenas de Ketchup, nuestras peleas, nuestros espacios, los secretos… tantas cosas se extrañan… tantas rutinas que aun son difíciles de cambiar.
La idea de que no va a volver esta asumida, pero a veces, hay pequeñas cosas que me la traen a la mente, y otras tantas en las que me siento obligado a recordarla. Pero más allá del dolor enorme y las lágrimas que me generan aun hoy recordarla, necesito hacerlo, y recordar lo que nos dejó. Hay muchas enseñanzas que tomar de su vida que a veces uno olvida (su lucha, el vivir día a día como si fuera el último, su tesón, su fortaleza, etc), por eso aunque sean solo dos párrafos y porque no solo dejó un vacío… es importante recordarla…
Te sigo extrañando hermanita hermosa
13-X-11
jueves, 13 de octubre de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
OTRA LUCHADORA, QUE SE VA TEMPRANO
En homenaje a mi amiga, Liliana Bonaviri:
Hace uno años, entré al aula a cursar Economía Internacional. Mis amigos ya la habían cursado, y no conocía a nadie salvo a ella, que como yo, se había separado del grupo de amigos. Y éramos solo nosotros dos, entre todos los pendejos atrevidos, y un poco a la fuerza para no estar solos, un poco porque teníamos amigos en común, nos terminamos haciendo amigos.
Seis años pasaron ya de aquella cursada. Seis años donde me contaste tus sueños, y donde yo te compartía los míos. Me contaste como la remaste para volver a correr triatlones, y de tu perseverancia y tus ganas de seguir jugándotela por las cosas que te hacían feliz en la vida. Y te caías de la bici rodando por una montaña, y te pasabas seis meses en una cama, pero no te importaba. Los superabas y volvías a la pista. A correr a esas carreras que ganabas, por el solo motivo de correrla.
Hace dos años me convenciste, porque los dos sabemos que vos me diste el empujoncito que me faltaba, para correr una carrera juntos, una carrera que hace años debimos terminar, pero nunca pudimos. Y sin embargo, en mi ultimo cumpleaños empezaste con esas puntadas en el estomago. Puntadas que no te impidieron ir a saludarme, para decirme cuanto me querías.
Y poco después, empezaste a jugar otra carrera, una carrera que sabías perdida desde antes de correrla. Pero la encaraste como cualquier otra. Siempre evitaste llamarla por su nombre, pero le hiciste frente. La peleaste hasta incluso más tiempo de lo que debiste, porque estabas acostumbrada a pelearla, y siempre tenías que llegar a la meta. Pero este no era un triatlón que pudieras ganar, pero hiciste todo, para que lo ganáramos nosotros. Porque la verdad, es que viéndote como la peleaste, nos hiciste ver cuan importante es la vida, y nos diste y nos das, las ganas de vivirla como se debe…
Se que hasta los últimos días mirabas mis mails, donde te contaba mis historias de vida. Se que te divertía leerme y me usabas como tu canal para distraerte, porque te ponías mal cuando pasaba más de una semana sin actualizarte…
Ahora, no voy a poder seguir contándotelas, porque perdí con tu partida, una amiga, pero se que en el fondo, vas a estar cerca mío todos los días, porque no me queda otra que pensar, que cielo se llevo otro ángel…
Te voy a extrañar Lilin !!...
MRL
29-8-11
PD: Pipi, vos sos otro ejemplo… tus amor por ella fue de fierro siempre! Y hay que tener un corazón gigante, para acompañarla en esta lucha todos los días. Sos un tipazo, que espero puedas superar pronto todo esto.
Hace uno años, entré al aula a cursar Economía Internacional. Mis amigos ya la habían cursado, y no conocía a nadie salvo a ella, que como yo, se había separado del grupo de amigos. Y éramos solo nosotros dos, entre todos los pendejos atrevidos, y un poco a la fuerza para no estar solos, un poco porque teníamos amigos en común, nos terminamos haciendo amigos.
Seis años pasaron ya de aquella cursada. Seis años donde me contaste tus sueños, y donde yo te compartía los míos. Me contaste como la remaste para volver a correr triatlones, y de tu perseverancia y tus ganas de seguir jugándotela por las cosas que te hacían feliz en la vida. Y te caías de la bici rodando por una montaña, y te pasabas seis meses en una cama, pero no te importaba. Los superabas y volvías a la pista. A correr a esas carreras que ganabas, por el solo motivo de correrla.
Hace dos años me convenciste, porque los dos sabemos que vos me diste el empujoncito que me faltaba, para correr una carrera juntos, una carrera que hace años debimos terminar, pero nunca pudimos. Y sin embargo, en mi ultimo cumpleaños empezaste con esas puntadas en el estomago. Puntadas que no te impidieron ir a saludarme, para decirme cuanto me querías.
Y poco después, empezaste a jugar otra carrera, una carrera que sabías perdida desde antes de correrla. Pero la encaraste como cualquier otra. Siempre evitaste llamarla por su nombre, pero le hiciste frente. La peleaste hasta incluso más tiempo de lo que debiste, porque estabas acostumbrada a pelearla, y siempre tenías que llegar a la meta. Pero este no era un triatlón que pudieras ganar, pero hiciste todo, para que lo ganáramos nosotros. Porque la verdad, es que viéndote como la peleaste, nos hiciste ver cuan importante es la vida, y nos diste y nos das, las ganas de vivirla como se debe…
Se que hasta los últimos días mirabas mis mails, donde te contaba mis historias de vida. Se que te divertía leerme y me usabas como tu canal para distraerte, porque te ponías mal cuando pasaba más de una semana sin actualizarte…
Ahora, no voy a poder seguir contándotelas, porque perdí con tu partida, una amiga, pero se que en el fondo, vas a estar cerca mío todos los días, porque no me queda otra que pensar, que cielo se llevo otro ángel…
Te voy a extrañar Lilin !!...
MRL
29-8-11
PD: Pipi, vos sos otro ejemplo… tus amor por ella fue de fierro siempre! Y hay que tener un corazón gigante, para acompañarla en esta lucha todos los días. Sos un tipazo, que espero puedas superar pronto todo esto.
martes, 26 de abril de 2011
LA ALEGRE SOLEDAD DEL ALMA TRISTE
La vida es una comedia para aquellos que piensan y una tragedia para aquellos que sienten. Horace Walpole
Existen personalidades que son explosivas, impredecibles, que actúan netamente por corazonadas, presentimientos, son mandados y descomprometidos. Y otras, más pensantes, racionales, calculadores pero no en el sentido de especulador, sino calculadores de imaginarse y pensar estrategias de acción, idealizar a la otra persona, de deambular por sueños vanos de cómo sería la situación ideal, y que hacer subsecuentemente en cada momento. El problema es que a veces, este último pensamiento enferma, contenta en sueños, y deja un vacío el resto del día. Y otros, los descomprometidos, impulsivos, etc, viven el día a día, sin tener sueños sinceros. ¿Qué es lo mejor?.
El alma del hombre es triste cuando hace de su soledad, un alma accesible solo en sueños que pasan como estrellas fugaces. Hay personas de alegre soledad, que les encanta salir, divertirse, bailar, tomar, conocer gente del sexo opuesto, y demuestran corporalmente una ansiedad de acercamiento hacia otra persona algo evidente. Pero en realidad, no comprenden su valor, e intentan mostrar una extroversión seductora de alguien, que por lo general, no son y luego les cuesta mantener.
Aquí aparecen las dudas, por un lado, de cómo ser alguien que no se es, tratando de sacarse del todo una mascara y ser auténticamente quién uno es el día a día, y la otra persona (la que se intenta seducir), ante estas dudas, flaquea, acusa a la otra persona de insegura o histérico al no saber lo que realmente esta pasando. Y la verdad es, que pocos se animan a lucirse por su luz propia, e intentan “vender” un estereotipo más generalmente aceptado, y estas discrepancias entre quien se es y quien se quiere ser, lleva a que algunas personas necesiten más tiempos que otros por la confrontación interna. Y aquí comienza el primer error, ya que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Cuántas historias escuchamos de amigos, o nos armamos nosotros mismos en nuestra mente por una mera sonrisa, por una mirada penetrante, o por un amor prohibido. Todos lo hemos hecho alguna vez. La diferencia radica en cómo actuamos. Todos tenemos nuestro “mundo”, nuestras experiencias (buenas y malas) y formas. Muchas personas, tratan de seguir una estrategia exitosa de alguna vez, y repetirla, con suerte dispar, pero lo intenta. Otros, necesitan seducir para ganar seguridad, y dejan todo ahí, jugando con los sentimientos de otros, mientras que algunos pocos, deciden quedarse solos, porque creen que las cosas van a pasar cuando tengan que pasar, aunque habría que decirles que, para que las cosas pasen, hay que mover la primer pieza, y que se genere un efecto dominó o en cadena (corta o larga) de sucesos.
Dentro de los sentimentalmente pensantes, existe también una filosofía idealista, un conjunto de porfiados con universos propios, que viven del prejuicio, y la idealización del otro para soñarlos, sin darse la posibilidad concreta y cierta de conocer a alguien que no haya existido ya en un sueño. Si se animan a concretar sus sueños, se encuentran en que es difícil que coincida la idealización de una persona por su mera imagen preconcebida, con lo que existe en el fondo del alma y del ser. Se les da forma y figuras propias a personas que atraen de aspecto, y en base a eso se construye para ellos innumerables ensueños de felicidad (príncipes azules y barbies) y perecedera alegría, aunque, a sabiendas inconcientemente que solo serán felices por ese instante de idealización, muchas veces mientras ese idilio perdure, se busca la manera de alargar esos pensamientos, y se conforman con menos de lo soñado. También suele pasar, que cuando ocurre esa idealización tomó tanto tiempo en la mente, que al creer en ese amor, la otra persona ya empezó un camino por otro lado.
Por eso, a veces me propongo un ejercicio que si todos lo hacemos tendríamos el mismo resultado, cerrar los ojos y pensar, cuantas veces nos imaginamos hacer sonreír, abrazar y besar a alguien, y cuantas veces lo hicimos realmente. Y nos daremos cuenta que esa soñada sonrisa, ese fatigado beso o ese anhelado amor que reaviva el alma escondida, se encuentra en constante escape porque queda solo en sueños. Tal vez sea porque la sola imagen de tan idílica situación provoca miedo, inseguridad, uno sabe que convive con las ganas de amar, y el miedo al dolor. La cuestión es, quien prevalece. Si es el primero, la inseguridad no existe, o al menos, se esconde mejor. Si el miedo es quien domina, se abren un abanico de variantes tan disímiles como personas que lo han sufrido existen.
A veces existe también, un miedo a empezar un vínculo, porque trae aparejadas cosas desconocidas que parece conllevar un riesgo especial a terminar mal. En realidad, se debería pensar en lo bien y lo bueno que puede resultar esa relación. El amor, la comunicación, la afinidad, los sentimientos, son cosas que van surgiendo desde el momento en que uno esta predispuesto a ellos. Si uno lleva el miedo, la dubitación, el ser racional incorporado y la idealización, es difícil concebir la felicidad del alma.
Quienes no tienen una relación estable o satisfactoria (infieles de ambos sexos a los que le dedicaré próximamente una nota aparte) por lo general piensan en lograr una pareja con determinadas características y preconceptos, y descartan posibilidades que perciben como muy opuestas a lo que creen que desean. Buscan un/a compañero/a de vida dentro de los requisitos ya conocidos y transitados, y no les resulta fácil salir de esos carriles, aunque no hayan tenido éxito en ninguna experiencia del pasado. Craso error, porque nadie es igual a otro, porque los ambientes sociales que nos rodean son diferentes, y porque si no se llegó a buen puerto, es porque no es precisamente lo que necesitamos. Con o sin rótulo de noviazgo, relación, amistad o lo que fuera, si tenes frente a vos la posibilidad de encontrar algo distinto a los parámetros repetidos en los que anduviste, con una comunicación distinta, con nuevas reglas y nuevos aprendizajes, ¿por qué no intentarlo?
Solemos buscar parejas con cualidades de nosotros mismos que nos hemos negado o no hemos podido desarrollar. Asimismo, es bien probable que el patrón de pareja que tuviste en el pasado haya cumplido su ciclo, y que por fin haya llegado la hora de aventurarse a una relación más prometedora, con características diferentes a los intentos anteriores, que en definitiva resultaron fallidos ya que no obtuviste el beneficio final que buscabas. Aceptar y valorar en otro un rasgo ajeno que a nivel consciente nos resulta poco familiar nos permite expandir nuestra mente y nuestra persona, y de este modo acceder a terrenos que aún no hemos explorado. Quizá este cambio en la manera de iniciar una conexión emocional y romántica con otro ser implique una modificación en la preconcepción e idealización, un crecimiento personal, y tal vez conocer e incorporar elementos esenciales para la concreción de un vínculo sólido.
Si todos somos distintos, ¿por qué una relación tiene que ser igual a otra?, ¿Por qué si una vez sufrimos debemos volver a sufrir?. Nada está escrito. Las posibilidades las crea uno mismo, las valoriza, las potencia o las echa a perder por sus propias virtudes y defectos. Pero, basta de caretas, basta de intentar ser quien no se es. Porque uno puede mostrar su felicidad facial con una sonrisa enorme, decir abiertamente que esta bien solo, porque ya tiene su vida armada e independiente y que disfruta mas de aventuras que de compromisos, y sin embargo, sabe que cuando llegue la persona indicada, esa estructura armada y las palabras tantas veces repetidas, se desmoronan, porque en el fondo, todos buscan la alegría del alma, que termine con LA ALEGRE SOLEDAD DEL ALMA TRISTE.
MRL
Próximamente viene uno sobre las personas infieles y otro más (el enésimo) sobre las personas histéricas… ambas particularidades me tienen podrido…
Existen personalidades que son explosivas, impredecibles, que actúan netamente por corazonadas, presentimientos, son mandados y descomprometidos. Y otras, más pensantes, racionales, calculadores pero no en el sentido de especulador, sino calculadores de imaginarse y pensar estrategias de acción, idealizar a la otra persona, de deambular por sueños vanos de cómo sería la situación ideal, y que hacer subsecuentemente en cada momento. El problema es que a veces, este último pensamiento enferma, contenta en sueños, y deja un vacío el resto del día. Y otros, los descomprometidos, impulsivos, etc, viven el día a día, sin tener sueños sinceros. ¿Qué es lo mejor?.
El alma del hombre es triste cuando hace de su soledad, un alma accesible solo en sueños que pasan como estrellas fugaces. Hay personas de alegre soledad, que les encanta salir, divertirse, bailar, tomar, conocer gente del sexo opuesto, y demuestran corporalmente una ansiedad de acercamiento hacia otra persona algo evidente. Pero en realidad, no comprenden su valor, e intentan mostrar una extroversión seductora de alguien, que por lo general, no son y luego les cuesta mantener.
Aquí aparecen las dudas, por un lado, de cómo ser alguien que no se es, tratando de sacarse del todo una mascara y ser auténticamente quién uno es el día a día, y la otra persona (la que se intenta seducir), ante estas dudas, flaquea, acusa a la otra persona de insegura o histérico al no saber lo que realmente esta pasando. Y la verdad es, que pocos se animan a lucirse por su luz propia, e intentan “vender” un estereotipo más generalmente aceptado, y estas discrepancias entre quien se es y quien se quiere ser, lleva a que algunas personas necesiten más tiempos que otros por la confrontación interna. Y aquí comienza el primer error, ya que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Cuántas historias escuchamos de amigos, o nos armamos nosotros mismos en nuestra mente por una mera sonrisa, por una mirada penetrante, o por un amor prohibido. Todos lo hemos hecho alguna vez. La diferencia radica en cómo actuamos. Todos tenemos nuestro “mundo”, nuestras experiencias (buenas y malas) y formas. Muchas personas, tratan de seguir una estrategia exitosa de alguna vez, y repetirla, con suerte dispar, pero lo intenta. Otros, necesitan seducir para ganar seguridad, y dejan todo ahí, jugando con los sentimientos de otros, mientras que algunos pocos, deciden quedarse solos, porque creen que las cosas van a pasar cuando tengan que pasar, aunque habría que decirles que, para que las cosas pasen, hay que mover la primer pieza, y que se genere un efecto dominó o en cadena (corta o larga) de sucesos.
Dentro de los sentimentalmente pensantes, existe también una filosofía idealista, un conjunto de porfiados con universos propios, que viven del prejuicio, y la idealización del otro para soñarlos, sin darse la posibilidad concreta y cierta de conocer a alguien que no haya existido ya en un sueño. Si se animan a concretar sus sueños, se encuentran en que es difícil que coincida la idealización de una persona por su mera imagen preconcebida, con lo que existe en el fondo del alma y del ser. Se les da forma y figuras propias a personas que atraen de aspecto, y en base a eso se construye para ellos innumerables ensueños de felicidad (príncipes azules y barbies) y perecedera alegría, aunque, a sabiendas inconcientemente que solo serán felices por ese instante de idealización, muchas veces mientras ese idilio perdure, se busca la manera de alargar esos pensamientos, y se conforman con menos de lo soñado. También suele pasar, que cuando ocurre esa idealización tomó tanto tiempo en la mente, que al creer en ese amor, la otra persona ya empezó un camino por otro lado.
Por eso, a veces me propongo un ejercicio que si todos lo hacemos tendríamos el mismo resultado, cerrar los ojos y pensar, cuantas veces nos imaginamos hacer sonreír, abrazar y besar a alguien, y cuantas veces lo hicimos realmente. Y nos daremos cuenta que esa soñada sonrisa, ese fatigado beso o ese anhelado amor que reaviva el alma escondida, se encuentra en constante escape porque queda solo en sueños. Tal vez sea porque la sola imagen de tan idílica situación provoca miedo, inseguridad, uno sabe que convive con las ganas de amar, y el miedo al dolor. La cuestión es, quien prevalece. Si es el primero, la inseguridad no existe, o al menos, se esconde mejor. Si el miedo es quien domina, se abren un abanico de variantes tan disímiles como personas que lo han sufrido existen.
A veces existe también, un miedo a empezar un vínculo, porque trae aparejadas cosas desconocidas que parece conllevar un riesgo especial a terminar mal. En realidad, se debería pensar en lo bien y lo bueno que puede resultar esa relación. El amor, la comunicación, la afinidad, los sentimientos, son cosas que van surgiendo desde el momento en que uno esta predispuesto a ellos. Si uno lleva el miedo, la dubitación, el ser racional incorporado y la idealización, es difícil concebir la felicidad del alma.
Quienes no tienen una relación estable o satisfactoria (infieles de ambos sexos a los que le dedicaré próximamente una nota aparte) por lo general piensan en lograr una pareja con determinadas características y preconceptos, y descartan posibilidades que perciben como muy opuestas a lo que creen que desean. Buscan un/a compañero/a de vida dentro de los requisitos ya conocidos y transitados, y no les resulta fácil salir de esos carriles, aunque no hayan tenido éxito en ninguna experiencia del pasado. Craso error, porque nadie es igual a otro, porque los ambientes sociales que nos rodean son diferentes, y porque si no se llegó a buen puerto, es porque no es precisamente lo que necesitamos. Con o sin rótulo de noviazgo, relación, amistad o lo que fuera, si tenes frente a vos la posibilidad de encontrar algo distinto a los parámetros repetidos en los que anduviste, con una comunicación distinta, con nuevas reglas y nuevos aprendizajes, ¿por qué no intentarlo?
Solemos buscar parejas con cualidades de nosotros mismos que nos hemos negado o no hemos podido desarrollar. Asimismo, es bien probable que el patrón de pareja que tuviste en el pasado haya cumplido su ciclo, y que por fin haya llegado la hora de aventurarse a una relación más prometedora, con características diferentes a los intentos anteriores, que en definitiva resultaron fallidos ya que no obtuviste el beneficio final que buscabas. Aceptar y valorar en otro un rasgo ajeno que a nivel consciente nos resulta poco familiar nos permite expandir nuestra mente y nuestra persona, y de este modo acceder a terrenos que aún no hemos explorado. Quizá este cambio en la manera de iniciar una conexión emocional y romántica con otro ser implique una modificación en la preconcepción e idealización, un crecimiento personal, y tal vez conocer e incorporar elementos esenciales para la concreción de un vínculo sólido.
Si todos somos distintos, ¿por qué una relación tiene que ser igual a otra?, ¿Por qué si una vez sufrimos debemos volver a sufrir?. Nada está escrito. Las posibilidades las crea uno mismo, las valoriza, las potencia o las echa a perder por sus propias virtudes y defectos. Pero, basta de caretas, basta de intentar ser quien no se es. Porque uno puede mostrar su felicidad facial con una sonrisa enorme, decir abiertamente que esta bien solo, porque ya tiene su vida armada e independiente y que disfruta mas de aventuras que de compromisos, y sin embargo, sabe que cuando llegue la persona indicada, esa estructura armada y las palabras tantas veces repetidas, se desmoronan, porque en el fondo, todos buscan la alegría del alma, que termine con LA ALEGRE SOLEDAD DEL ALMA TRISTE.
MRL
Próximamente viene uno sobre las personas infieles y otro más (el enésimo) sobre las personas histéricas… ambas particularidades me tienen podrido…
domingo, 13 de marzo de 2011
UN AÑO SIN MAGA
Hoy no es un día mas para mí, ni para mi familia, ni mucha gente que quiero. Hace un año que Maga nos dejó.
Volver anoche de mi viaje, no fue algo casual. Fue algo que pensé y analicé como la mejor manera de que el día de hoy, se pasara más rápido, y que estuviéramos pendientes de otra cosa. En gran medida lo logré. Sin embargo, este día no es que llegó hoy, así como en su momento pensé en irme de viaje para esta fecha, es porque ya estaba pensando en que este día llegaría. Irremediablemente iba a llegar. No hay forma de eludirlo.
En el viaje, en cada lugar que iba o entraba, veía algo que quería traerle a Maga como regalo. Era un segundo de relax, de distracción, que veía algo y decía, esto le va a gustar a Maga. Y cuando lo pensaba caía en que ella ya no esta con nosotros. Realmente sigue sin ser fácil asumirlo o creerlo. Y sigue siendo una herida que parece cerrarse, pero se reabre con mucha facilidad, y uno llora perturbado y a escondidas sin poder creerlo.
Como escribí otras veces, se que Maga eligió irse así. Más entera que quebrada. Pero igualmente es difícil aceptar que por ahí fue lo mejor para ella, porque uno egoístamente quería tenerla por siempre. Por que se la extraña horrores, y porque nadie quiere perder a su hermana.
La frase que me dejó Maga, charlando el día antes de morir, me caló hondo durante todo este año que pasó. “¿Si no la haces ahora, cuando lo vas a hacer? ¿Cuando no puedas hacerlo?”. Para algunos puede no significar nada, incluso para mi, en ese momento fue una frase mas. Al otro día ella falleció, y fue cuando para mi empezó a significar mucho. Esa había sido su forma de vivir. Hacer lo que ella quería hacer en el momento que quería hacerlo, ¿sino cuando? ¿Cuando ya no tuviera fuerzas ni le respondiera el cuerpo para hacerlo? Ese fue su última gran enseñanza. El valor y las ganas de afrontar la vida aun con sus limitaciones. Su pelea diaria durante 28 años con esa enfermedad. Y espero, sinceramente, una vez que el tiempo cierre un poco más esta herida, poder escribir aunque sea una narración sobre su vida, para inmortalizar su lucha y su enseñanza, al menos para que todas las personas que sufren hoy lo que sufrió ella, sepan que pueden tener una vida normal, y disfrutarla al máximo. Inclusive, muchos de nosotros, que supuestamente somos sanos, nos atormentamos con cuestiones tan ínfimas e insignificantes, que la lucha de Maga, como las de otras personas termina demostrándonos que lo más importante en el mundo, es poder tener y dar vida.
Querida hermanita, se que en algunos cuantos años, seguro volvamos a vernos. Pero mientras tanto, te voy a seguir queriendo y extrañando como el mismo día que te fuiste. Y voy a hacer lo posible, para que tu pelea por la vida no sea olvidada, y sirva de enseñanza para todos…
Te extraño … y mucho…
Volver anoche de mi viaje, no fue algo casual. Fue algo que pensé y analicé como la mejor manera de que el día de hoy, se pasara más rápido, y que estuviéramos pendientes de otra cosa. En gran medida lo logré. Sin embargo, este día no es que llegó hoy, así como en su momento pensé en irme de viaje para esta fecha, es porque ya estaba pensando en que este día llegaría. Irremediablemente iba a llegar. No hay forma de eludirlo.
En el viaje, en cada lugar que iba o entraba, veía algo que quería traerle a Maga como regalo. Era un segundo de relax, de distracción, que veía algo y decía, esto le va a gustar a Maga. Y cuando lo pensaba caía en que ella ya no esta con nosotros. Realmente sigue sin ser fácil asumirlo o creerlo. Y sigue siendo una herida que parece cerrarse, pero se reabre con mucha facilidad, y uno llora perturbado y a escondidas sin poder creerlo.
Como escribí otras veces, se que Maga eligió irse así. Más entera que quebrada. Pero igualmente es difícil aceptar que por ahí fue lo mejor para ella, porque uno egoístamente quería tenerla por siempre. Por que se la extraña horrores, y porque nadie quiere perder a su hermana.
La frase que me dejó Maga, charlando el día antes de morir, me caló hondo durante todo este año que pasó. “¿Si no la haces ahora, cuando lo vas a hacer? ¿Cuando no puedas hacerlo?”. Para algunos puede no significar nada, incluso para mi, en ese momento fue una frase mas. Al otro día ella falleció, y fue cuando para mi empezó a significar mucho. Esa había sido su forma de vivir. Hacer lo que ella quería hacer en el momento que quería hacerlo, ¿sino cuando? ¿Cuando ya no tuviera fuerzas ni le respondiera el cuerpo para hacerlo? Ese fue su última gran enseñanza. El valor y las ganas de afrontar la vida aun con sus limitaciones. Su pelea diaria durante 28 años con esa enfermedad. Y espero, sinceramente, una vez que el tiempo cierre un poco más esta herida, poder escribir aunque sea una narración sobre su vida, para inmortalizar su lucha y su enseñanza, al menos para que todas las personas que sufren hoy lo que sufrió ella, sepan que pueden tener una vida normal, y disfrutarla al máximo. Inclusive, muchos de nosotros, que supuestamente somos sanos, nos atormentamos con cuestiones tan ínfimas e insignificantes, que la lucha de Maga, como las de otras personas termina demostrándonos que lo más importante en el mundo, es poder tener y dar vida.
Querida hermanita, se que en algunos cuantos años, seguro volvamos a vernos. Pero mientras tanto, te voy a seguir queriendo y extrañando como el mismo día que te fuiste. Y voy a hacer lo posible, para que tu pelea por la vida no sea olvidada, y sirva de enseñanza para todos…
Te extraño … y mucho…
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