martes, 13 de marzo de 2012

Dos años sin Maga

Los procesos llevan sus tiempo, se van sucediendo momentos tras momentos, hasta que uno puede mirar atrás y decir ya pasó lo peor, ya estamos bien. Hoy son dos años que Maga se fue, y si bien, las lágrimas emergen cada vez que lo pienso, hoy voy a tratar de recordarla con algo de alegría.
Aun recuerdo que un día me levante, y fui a la cama de mis papás (siempre hacía eso de chiquito), y me encontré que estaba mi abuela durmiendo allí. Mis papás se habían ido al hospital a tener a Maga. Dicen las malas lenguas, que desde ese día y por una semana, anduve rengo, como para llamar la atención y recuperar el protagonismo que mi hermana me estaba quitando. Me regalaron una bolsa de soldaditos de la reina inglesa (mayo del ’82, plena guerra de Malvinas), las cuales supuestamente me los había traído Maga en la panza. Pocos de esos soldaditos lograron sobrevivir y no ser decapitados…

Otros de los momentos importantes, (este es de mi madre, porque yo no lo recuerdo), fue cuando Maga aun siendo bebe, ya había empezado a tener problemas de salud, y el doctor no le encontraba la vuelta. Parece ser, que en una de las visitas yo mimosos y baboso como era con ella, le estaba dando besos y exclame “que piel salada que tiene esta nena”. Parece ser que al mejor estilo Dr. House, el doc le hizo click en el cerebro, y pensó en la posibilidad (luego confirmada) que tuviera FQ.

Años más tarde, yo estaba tirado en una hamaca paraguaya, cuando Maga, en su afán de subirse ella, me pasaba por abajo, hasta que me volteó, caí al piso, que era de piedritas blancas y bolitas de tilo, y me abrí la cabeza. Me salía sangre a borbotones, con las bolitas de los tilos ensangrentadas enganchadas en mi pelo, mi mamá pensó que “se me estaban saliendo los sesos”… me tuvieron que coser la cabeza en el hospital… pero sin embargo, a Maga nunca la retaron… si lo hubiera hecho yo, meses encerrado… una de las desventajas de ser el hijo del medio…

También recuerdo que de chico, cuando pasaban la enceradora nos escondíamos juntos en el placard porque nos molestaba el ruido, que era el gran animador de sus cumpleaños (durante la primaria al menos), recuerdo su fiesta de 15, donde en la torta todas sus amigas sacaban de a 3 o 4 cintitas, y fue Majo por atrás, tiró una sola y sacó el anillo! O cuando saco el auto por primera vez de la concesionaria, y se quedo sin nafta antes de llegar a la estación de servicio… y tuve que empujar los últimos 150 metros…

Pero la que más nos marcó, fue seguramente la vez que entraron a robar a casa, y el chorro había atado a ella y a Chechi en su pieza, y por esas cosas de la vida, tuve la suerte de ver la situación y poder ir por la policía (la historia la escribí a los 15 años y la pueden leer textual en http://elmatunovels.blogspot.com/2012/03/el-ladron-nabo-octubre-1994.html ). A partir de ese día, y por un par de años, ella se vino a dormir a mi habitación… para mi era porque yo tenía tele… igualmente… desde esa noche por muchos años dormimos juntos…. y me torturaba poniendo la TV Azteca, viendo Carrousel, y la Picara Soñadora hasta quedarnos dormidos… pero en el fondo, yo sabía que lo hacía porque se sentía segura conmigo.

Mas allá del dolor que aun se siente, mas allá del poder sobrellevarlo, más allá de todo lo que molesta no tenerla y la impotencia que se tiene por saber que no la voy a volver a ver… se que nos disfrutamos…. Y mientras pudimos, fuimos dos hermanazos, que tratamos de hacernos felices mutuamente… y esta es mi forma de recordar lo felices que supimos ser…. http://www.facebook.com/media/set/?set=a.10150678482752485.423905.789502484&type=1&l=588c569a75


Te extraño pendex.

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