lunes, 13 de octubre de 2008

Te estoy dejando soñar


Jugamos juntos hasta que te sentiste derrotada y sacaste a relucir tu orgullo para darme un golpe desleal. ¿Cerraste la fábrica de mis sueños? ¿Con lo que aburre el dolor, para que bajar de la cima?. ¿Para qué escuchar tu verdad, si entre tu humor y tu verdad, me quedo con tu humor?. Hay corazones de más y disimulos por miles, que son como circos que van y vienen bajo efectos de un agua envenenada….¿por qué no disimulamos un poco mas, hasta que no haya mas corazones…?

Busqué con tanto temor tu puerta, con dientes apretados, atento a los detalles, preparado para todo, pero no me dejaste volver a donde nunca llegué. Será que estoy perdiendo mi norte?. ¿Cuál es el problema si no estoy frente a un abismo?. Soy un perdedor que gano donde voy, y a vos te regalo mis escritos, esperando tan solo un mensaje… por ahora te estoy dejando vivir, te estoy dejando soñar que podes vivir sin mi…

jueves, 9 de octubre de 2008

Ojos que interpelan


No hay nada que decir

no hay palabras convenientes
ni siquiera convincentes
para decir lo que siento allí
profundo en mi corazón
a salvo de los garrotazos
del intelecto y de la razón
dejándome sin palabras
para expresar libremente
aquello que no se ve con la mente.
A veces pierdo el control
creyendo que ya la tenía
pero con sentimientos que anhelan
ya no puedo ser dueño

De los ojos que me interpelan
ni de mis propios sueños.

miércoles, 8 de octubre de 2008

TE FALTA UNA LECHUGA PARA RECIBIRTE DE TORTUGA

Mucha gente es la vil representación de la fabula de “Pedro y el Lobo”. Tantos romances cuentan, tantos amoríos con desconocidas e inobservables, que uno comienza a dudar. Mi caso es el contrario, directamente no las cuento, y entonces llegan los reproches. “¿Por qué no me contaste antes?, se nota que soy tu amigo” “que te haces el misterioso?”. “Vos en qué andas? Dale contame!”.

No me gusta contar las monedas frente a otros, me da seguridad, tranquilidad y por sobre todas las cosas, saber que las cosas que hago las hago porque yo realmente quiero, sin que nadie intente imponerme una idea o me hagan pensar una cosa u otra. Sobre todo en el amor donde uno no nace sabiendo, y se aprende como a caminar… a lo porrazos.

La ultima vez que me dejé influenciar, fue cuando una señorita que me buscaba a sol y sombra me dijo: “Te falta una lechuga para recibirte de tortuga”. De eso hace ya casi 4 años, y aun recuerdo que dos noches antes había dicho que “ni mamado iba a estar con ella”… pero me dejé influenciar por amigos y el ambiente que me rodeaba y le di una oportunidad…. el tiempo me terminó dando la razón.

Me doy cuenta que ciertos amigos desean que les cuente la historia completa, y no algunos capítulos o flashbacks, pero créanme, por mi bien, que no sería lo mejor. Todavía me quedan cosas por aprender y golpes por darme para contarles toda la película… pero quédense tranquilos, que con lo creativo que soy, la película tiene destino de Hollywood…

martes, 7 de octubre de 2008

Período de reflexión

Período de reflexión

Cuando escribo más de un día seguido, es porque la reflexión golpea mi puerta. Estoy leyendo un libro que se llama “Relatos de un peregrino ruso”, considerado una filocalia (la definición es bastante compleja, pero digamos que es un término griego que significa amor a lo bello y bueno y está compuesta por una antología de textos ascéticos (virtuosos) y místicos). Encontré ya casi por el final del mismo, algo mas que interesante. Una reflexión de san Macario de Egipto, que dice: “así como cuando plantas una vid le dedicas tu atención y tu esfuerzo con el propósito de recoger la vendimia, pues si no lo hicieres toda tu labor sería estéril; así también en la vida, si no buscas el provecho, del amor, la paz, el gozo y lo demás por lo que te esfuerzas, tu trabajo será inútil. Por lo tanto, debemos cumplir nuestros deberes, con el propósito y la esperanza de recoger el fruto, es decir, consuelo, gozo en nuestro corazón”.

Es fantástico… la teoría es brillante… pero ¿cómo lo llevamos a la práctica? Supongamos que uno encuentra la persona que cree la indicada para compartir más que un momento de su vida, comenzamos a conocerla poco a poco, a abrirse, a no poner barreras ni objeciones a mostrase tal cual es…. Ahora bien…. ¿Cómo sabemos el momento de recolectar los frutos?. Porque la teoría es muy linda, vemos que la fruta esta madura, brillante y dulce, con un color justo para retirarlo de la planta. Pero ¿cómo hacemos con una persona que amamos para darnos cuenta si ya esta madura para entablar una relación, si esos ojos brillantes son de amor a nosotros, y si la dulzura que emana es para nosotros o es para cualquiera que pase cerca?, porque en el fondo, cualquier puede recolectar el fruto de algo que uno sembró. Es más, cuando uno empieza a sentir ese cosquilleo loco, por lo general pierde el sentido de la observación, y se le nublan los sentidos… y ahí mas que nunca, ¿cómo saber cuando recoger el fruto si estamos enceguecidos?.

Como pasa siempre, la teoría tiene pocos baches, ya que restringe variables incalculables de la vida real. En la facultad por lo general, el profesor de Teoría es uno, y el de práctica es otro. Por mi parte, siempre consideré que por escribir desde muy chico, había potenciado el sentido de la observación, y quizás me convertí en un buen Teórico de la vida, pero la práctica, evidentemente no es lo mío.

lunes, 6 de octubre de 2008

VOLVIO LA PRIMAVERA

VOLVIO LA PRIMAVERA… ¿y algo más?

Desde que escribí “El Manantial” que no volví a escribir un Long Play, sino cosas cortas, escuetas, o bien, solo de consumo personal (a leerse en algunos cuantos años con mis memorias). Gran parte de este “parate redaccional”, se debe al uso y abuso de la soltería, al buscar relaciones escuetas, descomprometidas, de velocidad crucero, sin que me generen sobresaltos ni angustias, porque estaba cansado de esas situaciones. Y esto hizo sin dudas que viviera un periodo de “enfriamiento sentimental”, que postergó mis redacciones y mis sueños.

Sin embargo, este último mes, semana más semanas menos al cambio de estación, me sucedieron dos hechos que me devolvieron cierto cosquilleo perdido. La primera de ellas, fue caminando por el diagonal 79, cuando me tope con el viejo Normal 2, aquel que me rechazara por mal comportamiento en el jardín, y me aceptara mas tarde para la primaria, porque por ser hermano de un alumno debían darme la banca. Cuando pasé por la puerta de mi ex colegio, vi a un montón de chicos vivaces y precoces subiendo al mismo trasporte escolar en el que iba yo a ese colegio, manejado por el mismo chofer de entonces. Vi a Jorge, el mismo portero que nos avisaba cuando venían las maestras para sacarnos la pelota, y que hoy es el líder de los porteros de escuela, y es quien discute sueldos con el ministerio de educación. También, vi al hombre de las golosinas, con su bici y las mielcitas. Todas pequeños detalles, que a simple vista parecen poco profundos, pero son nostalgias que te retrotraen a un momento de la vida en donde uno soñaba e imaginaba el futuro lejano, y se imaginaba tantas cosas lindas e inocentes que el tiempo fueron trastocando y deformando, pero no por ello, ese momento de nostalgia y recuerdo, deja de ser un gran momento de sensibilidad. ¿Cuántas veces habré pasado por el Normal 2, sin que se me moviera un pelo?.

La segunda situación que me pasó, fue el día después de la primavera que, como casi todos los días de la semana, caminando para la facultad cruce por la Plaza Italia pasado el mediodía, y ya estaba llena de parejitas usurpando todos los bancos de la plaza, que hasta ese día yo veía que usaban los viejitos alimentando palomas, u obreros de la Uocra que se tomaban un birrín del lado del monumento. Pero ver tantas parejitas también me pegó. ¿Cuánto hace que no hago eso?. Mucho. De hecho, no recuerdo cuando fue la última vez que lo hice. Y para una persona con tanta memoria para los recuerdos como yo, no recordarlo dice mucho. Pero en buenahora, como explicaba antes, me devolvió un poco el sentimentalismo al cuerpo.

Se lo que es estar enamorado, obsesionado, y estar para probar. Se lo que es que se enamoren de uno, se obsesionen con uno, que prueben con uno. Y por algo tome distancia de todo esto.

El amor es muy lindo mientras no duele, la obsesión es un problema grande, porque no sabemos escuchar y nos empecinamos en golpearnos y auto flagelarnos, hay que ser fuerte y valiente para salir, y que prueben con uno es muy feo. Al menos, si no estas advertido, y te hacen promesas que uno quiere creer, que luego se esfuman y desaparecen cuando uno menos lo esperan. Sé lo que es que se enamoren de uno. Y cuando no es absorbente puede ser uno de los mayores placeres de vida. Se lo que es que se obsesionen con uno, y la incomodidad de no saber que hacer o decir para no lastimar ni incomodar, porque el obsesionado no entra en razón, y eso como dije antes, lo sé por experiencia de haber sido alguna vez el obsesionado.
Cuando hago esta panorámica retrospectiva de mi pasado y experincias, veo cosas que pasaron, y el por qué había tomado distancia de ellas, y del por qué no quería volver a vivirlas. Ahora las cosas siento que cambiaron. Voy recuperando sensibilidad y ganas. De ahora en más, no me voy a escapar… ni de escribir, ni de todo lo demas...

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