miércoles, 8 de octubre de 2008

TE FALTA UNA LECHUGA PARA RECIBIRTE DE TORTUGA

Mucha gente es la vil representación de la fabula de “Pedro y el Lobo”. Tantos romances cuentan, tantos amoríos con desconocidas e inobservables, que uno comienza a dudar. Mi caso es el contrario, directamente no las cuento, y entonces llegan los reproches. “¿Por qué no me contaste antes?, se nota que soy tu amigo” “que te haces el misterioso?”. “Vos en qué andas? Dale contame!”.

No me gusta contar las monedas frente a otros, me da seguridad, tranquilidad y por sobre todas las cosas, saber que las cosas que hago las hago porque yo realmente quiero, sin que nadie intente imponerme una idea o me hagan pensar una cosa u otra. Sobre todo en el amor donde uno no nace sabiendo, y se aprende como a caminar… a lo porrazos.

La ultima vez que me dejé influenciar, fue cuando una señorita que me buscaba a sol y sombra me dijo: “Te falta una lechuga para recibirte de tortuga”. De eso hace ya casi 4 años, y aun recuerdo que dos noches antes había dicho que “ni mamado iba a estar con ella”… pero me dejé influenciar por amigos y el ambiente que me rodeaba y le di una oportunidad…. el tiempo me terminó dando la razón.

Me doy cuenta que ciertos amigos desean que les cuente la historia completa, y no algunos capítulos o flashbacks, pero créanme, por mi bien, que no sería lo mejor. Todavía me quedan cosas por aprender y golpes por darme para contarles toda la película… pero quédense tranquilos, que con lo creativo que soy, la película tiene destino de Hollywood…

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