domingo, 13 de marzo de 2011

UN AÑO SIN MAGA

Hoy no es un día mas para mí, ni para mi familia, ni mucha gente que quiero. Hace un año que Maga nos dejó.



Volver anoche de mi viaje, no fue algo casual. Fue algo que pensé y analicé como la mejor manera de que el día de hoy, se pasara más rápido, y que estuviéramos pendientes de otra cosa. En gran medida lo logré. Sin embargo, este día no es que llegó hoy, así como en su momento pensé en irme de viaje para esta fecha, es porque ya estaba pensando en que este día llegaría. Irremediablemente iba a llegar. No hay forma de eludirlo.



En el viaje, en cada lugar que iba o entraba, veía algo que quería traerle a Maga como regalo. Era un segundo de relax, de distracción, que veía algo y decía, esto le va a gustar a Maga. Y cuando lo pensaba caía en que ella ya no esta con nosotros. Realmente sigue sin ser fácil asumirlo o creerlo. Y sigue siendo una herida que parece cerrarse, pero se reabre con mucha facilidad, y uno llora perturbado y a escondidas sin poder creerlo.



Como escribí otras veces, se que Maga eligió irse así. Más entera que quebrada. Pero igualmente es difícil aceptar que por ahí fue lo mejor para ella, porque uno egoístamente quería tenerla por siempre. Por que se la extraña horrores, y porque nadie quiere perder a su hermana.



La frase que me dejó Maga, charlando el día antes de morir, me caló hondo durante todo este año que pasó. “¿Si no la haces ahora, cuando lo vas a hacer? ¿Cuando no puedas hacerlo?”. Para algunos puede no significar nada, incluso para mi, en ese momento fue una frase mas. Al otro día ella falleció, y fue cuando para mi empezó a significar mucho. Esa había sido su forma de vivir. Hacer lo que ella quería hacer en el momento que quería hacerlo, ¿sino cuando? ¿Cuando ya no tuviera fuerzas ni le respondiera el cuerpo para hacerlo? Ese fue su última gran enseñanza. El valor y las ganas de afrontar la vida aun con sus limitaciones. Su pelea diaria durante 28 años con esa enfermedad. Y espero, sinceramente, una vez que el tiempo cierre un poco más esta herida, poder escribir aunque sea una narración sobre su vida, para inmortalizar su lucha y su enseñanza, al menos para que todas las personas que sufren hoy lo que sufrió ella, sepan que pueden tener una vida normal, y disfrutarla al máximo. Inclusive, muchos de nosotros, que supuestamente somos sanos, nos atormentamos con cuestiones tan ínfimas e insignificantes, que la lucha de Maga, como las de otras personas termina demostrándonos que lo más importante en el mundo, es poder tener y dar vida.



Querida hermanita, se que en algunos cuantos años, seguro volvamos a vernos. Pero mientras tanto, te voy a seguir queriendo y extrañando como el mismo día que te fuiste. Y voy a hacer lo posible, para que tu pelea por la vida no sea olvidada, y sirva de enseñanza para todos…



Te extraño … y mucho…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante tus historias, para cuando se viene la otra?, te quise agregar al twitter pero me parece que no te llego la solicitud

Abrazo

Anónimo dijo...

Me olvide de decirte quien soy, Edgardo Biancovelo, un saludo

Datos personales