- Los siguientes eventos ocurrieron en tiempo real –
- Esto ocurrió entre las 19.30 y 20.30 del 2 de Febrero del 2010-
- Esto ocurrió entre las 19.30 y 20.30 del 2 de Febrero del 2010-
Me llega un mensaje de texto a mi celular, “si recargas 30 pesos, tenés 60”… controlé cuanto me quedaba de crédito, eran $20.21… y faltaban 15 días para que me vuelvan a acreditar. Así que me fui al kiosco a recargar, sino esas promos no te llegan más. En la mesa de afuera del polirubro, había reunión de vecinos: “Si no le ganamos a Godoy Cruz, menos vamos a ganar el clásico”… me pararon para hablar, pero puse excusas vanas para seguir de largo. Cargué el celular, y arreglé los movimientos de la siguiente hora. Me duché, me empilché, y comencé la odisea.
- Esto ocurrió entre las 20.30 y 21.30 del 2 de Febrero del 2010-
Había quedado con mi hermana que pasaba a buscar el GPS por la casa de ella, al día siguiente me iba a Lujan y necesitaba una brújula. Y de ahí, me iba a repartir el libro “El día que cambiamos la historia” a lo de Achus, Jorge y Caro, y a las 21, lo iba a pasar a buscar a Manu para ir a comer con los chicos. Fui tranquilo a la casa de mi hermana. Recogí el GPS y fui a lo de Achus, se suponía que no iba a estar, pero mi idea era dejarle el libro a algún familiar de ella, sin embargo… ella estaba. Le dejé el libro y seguí de largo. Venía andando bien, y frené en el semáforo de 7 y 36. ¡Sí!. A 2 cuadras de mi casa. Cuando la luz se pone verde, pongo primera. El móvil no tenía velocidad. Empecé a hacer cambios a ver si le metía mas garra, pero a los 20 metros del semáforo, el auto se empezó a ir a la izquierda. Se me había pinchado la rueda delantera derecha. Doblé en 37 para evitar cambiar la rueda en medio del tránsito. Recién bañado, empilchado, y perfumado, saque la llave cruz de una sola pata, el gato, y la rueda de auxilio. Los tornillos se me rieron en la cara cuando los intenté sacar. ¿Falta de fuerza o herramientas inservibles?. Menos mal que había cargado crédito al celular… llamé al SOS, para que me cambien la rueda… un looser, ya lo sé. Aproveche la espera para avisarle a Jorge y Caro que no iba a poder llevarles el libro, y a Manu, que se me hacía tarde.
- Esto ocurrió entre las 21.30 y 22.30 del 2 de Febrero del 2010-
Vino el Services, tardo 2 minutos 30 segundos en cambiar la rueda. Levanté a Manu por la calle, y fui a inflar la rueda, porque la de auxilio estaba baja. Justo en ese instante, me llama Martín para ver si lo podía pasar a buscar. Estaba en la estación de servicio a 2 cuadras de su casa. Hice una brusca maniobra para levantar al Tincho, pero llegamos a la Bermucería sin inconveniente, como tampoco unos ciclistas que manejaban sin luces en la oscuridad y no vi… Éramos 6 y pedimos una picada mixta, fría-caliente, para 6. Trajeron la parte fría, y era un montón, y mas, pensando que faltaba lo caliente.
- Esto ocurrió entre las 22.30 y 23.30 del 2 de Febrero del 2010-
Empezaron las chicanas, charlas de política, corrían las cervezas a pesar de la lentitud de la moza. “Vos sos Alfonsinista”… “vos sos Gorila”… “que vuelva Duhalde”… “Yines (por Gines) fue un gran ministro”, “son todos unos chorros”, “el dólar a fin de año va a estar a 4,20, hay que ver si la devaluación es escalonada o no”. “Les conviene devaluar en mayo, después que el campo venda”. La picada era mucha, pero la vaciamos. Pedimos la parte caliente.
- Esto ocurrió entre las 23.30 y 00.30 del 2 de Febrero del 2010-
Las charlas no profundas también se hicieron presentes. “El ojo de halcón esta tuneado”. “Si no podes dormir, pone el aire acondicionado en función sueño”. La picada caliente no llegaba, y el Pela tomó la posta. Un “inconveniente en la cocina” hizo que se “perdiera” nuestra comida. Nos quisieron arreglar con 2 pizzas. Astuto y hábil el Pela negoció, “Una pizza y un Champagne” contra-ofertó. La moza fue hacia adentro, y volvió, con una pizza y una cerveza Quilmes Lager. “¿Les va?” preguntó. Y bue… al Pela no lo vamos a llevar nunca a discutir las paritarias…
- Esto ocurrió entre las 00.30 y 01.30 del 3 de Febrero del 2010-
Terminamos la cena, cargué al Manu y a Tincho al auto y los llevé hasta sus casas. Cuando estaba entrando el auto a casa un tachero imbécil, casi me choca. No había nadie en la calle. Y este imberbe quiso sobrepasarme cuando estaba doblando hacia el portón. Yo tenía las balizas y el guiñe puesto. Pero me quiso pasar justo cuando estaba doblando. Lo putee y entré. Me conecté al MSN y arregle con mi madrina el viaje a Lujan.
- Esto ocurrió entre las 01.30 y 02.30 del 3 de Febrero del 2010-
Me fui al baño y tendí la cama antes de irme a dormir. Estaba acelerado y nervioso. En horas iría a Lujan, y además era el clásico. Di vueltas en la cama y no podía dormir. Puse el disco del gran genio del Soul y Gospel, Curtis Mayfield. Gran músico y compositor, que vio terminada su carrera cuando en un recital, una torre de iluminación se le cayó encima y le dejo por años, postrado y sin movilidad del cuello para abajo. 2.15 miré la hora por última vez, y todavía estaba dando vueltas en la cama.
- Esto ocurrió entre las 03.30 y 04.30 del 3 de Febrero del 2010-
Me levanté y apagué el ventilador. Estaba con el sueño liviano, y el ruido me estaba sacando la cabeza.- Esto ocurrió entre las 05.30 y 06.30 del 3 de Febrero del 2010-
Estaba soñando mi próxima declaración de amor. Era tan perfecta, que en ese instante me desperté balbuceando, “así tiene que ser”, sin embargo, me olvidé lo que había soñado. Eran 6.15. Volví a poner el disco de Curtis para dormirme un rato más.
- Esto ocurrió entre las 07.30 y 08.30 del 3 de Febrero del 2010-
En el equipo de música sonaba: “People get ready… Faith is the key, Open the doors and board them, There's hope for all, Among those loved the most” Era el mensaje esperanzador que necesitaba para empezar un largo día. Al toque, sonó el despertador. Me prepare el té con 2 vainillas. Puse a descargar Lost (paréntesis… que comienzo malo, por favor!!, tanta expectativas para esto?). Leí los diarios y me cambié.
- Esto ocurrió entre las 08.30 y 09.30 del 3 de Febrero del 2010-
Fui a la gomería. No iba a ir a Lujan sin rueda de auxilio. Bajo un diluvio, el gomero me dice “flaco, esta rueda no esta pinchada”. Según él, se descalzó y se desinfló. Volvió a colocarla, y fui a buscar a mi madrina. Ella se encargaba del mate. ¿Qué fue lo primero que hizo ni bien entró al auto?. ¡¡¡Volcó el agua caliente!!! El auto no estaba ni en marcha!. Prendí el GPS. Lujan, Calle San Martin, al 51. Había 4 calles San Martin. Había una que era de otra ciudad. Otra que no tenía ese numero. Con lo cual quedaban 2… "de di marí(n), de do pingüé, cúcara mácara títere fue, yo no fui, fue Teté..."... había una calle ganadora.
- Esto ocurrió entre las 09.30 y 10.30 del 3 de Febrero del 2010-
A las 9.30 estábamos subiendo a la autopista LP-Bs.As. Con mi madrina nos fuimos poniendo al día y escuchando buena música. El GPS marcaba que 10.35 estaríamos en Lujan. Me parecía raro. Las veces anteriores había tardado casi 2 horas. En algún punto el GPS me marcó que baje. Me llamó la atención, nunca había ido por ahí.
- Esto ocurrió entre las 10.30 y 11.30 del 3 de Febrero del 2010-
Nos estábamos metiendo en la periferia de capital. No me gustaba eso. El GPS seguía marcando un camino, e incluso, me hacía meter en contramano. Y entre vuelta y vuelta, bajo un terrible diluvio, estábamos metidos en lo que según el GPS era la Villa 17. Asustados, a pesar que no aparentaba peligro, nos enfrentamos a un enorme badén que tenia 5 o 6 metros de largo, pasamos igual rogando que el auto no se nos quede, el agua cubría la rueda. El diluvio no cesaba. Clank! Se escucha del lado del acompañante. Habíamos mordido un caño de escape que estaba oculto en el agua. Apenas logramos pasar el badén, sobre la rueda derecha, ¡SI! La misma que había pinchado la noche anterior, que había vuelto a cambiar dos horas antes, empezó a crujir… traca-traca-traca (y no era el goleador del lobo),… era la rueda. ¡Otra vez no!. ¡Menos ahí!. El auto no se me iba. Pero el ruido mostraba que algo no andaba bien. Pare el auto en la mitad de la calle por el apuro. Me baje a mirar y la tasa se había partido, y estaba rayando contra la cubierta, lo que potencialmente la podía cortar. La tasa estaba atrás de las tuercas que sostenía la rueda, así que no me quedó otra que arrancar la tasa. Bajo una lluvia insoportable, el temor por lo que marcaba el GPS, y con mis manos cortadas y ensangrentadas logre sacarla. Mis manos engrasadas y cortadas las limpie un poco con el agua de lluvia, me subí al auto y arranque… amplié el mapa del GPS buscando una autopista. Logré tomarla de una manera recóndita y terminé en la cancha de River.
- Esto ocurrió entre las 11.30 y 12.30 del 3 de Febrero del 2010-
Increíblemente, y quizás por primera vez en mi vida, había hecho algo sin backup, o plan B. No había visto siquiera un mapa para saber que ruta tomar a Lujan. Me entregué por entero al GPS. Así que se me ocurrió una idea. Llamarlo a Yuli. Nadie mejor que él para sacarme del embrollo. Me indicó como salir de la cancha de River, y como ir para la cancha de Velez, para tomar la ruta 7, y de ahí a Lujan. Hice lo que me indicó, y llegamos a la cancha de Velez, pero no había cartel que marcara ir a Lujan o ruta 7, así que bajamos de la autopista, para ver como tomar la autopista del oeste. En medio de la nada, paramos un hombre de muy mal aspecto pero era lo que había. Mi madrina baja el vidrio y le pregunta: “Como hago para ir a Lujan”. El buen hombre se acercó, le pidió que baje mas al vidrio, me miró. Estaba empezando a balbucear, y mi madrina lo corta para rehacerle la pregunta. El hombre, serio y cortésmente le dijo: “Discúlpame, estoy hablando con él”, y me señaló. Era la descripción perfecta de un gaucho de 2 siglos atrás. Guapo, con el rostro sucio y mellado de arrugas, escasos dientes, y bien machista. Estábamos a 2 cuadras de tomar la autopista correcta. El mensaje a mi madrina fue claro. Si no le pegamos con el próximo camino, volvemos para La Plata. Tras horas de una lluvia intensa, salió el sol, encandilaba. Y de pronto, en el medio de tanta luz y brillo, surgió un cartel: LUJAN por acá. Estábamos en camino. Recién ahí, pudimos empezar a tomar mate.
- Esto ocurrió entre las 12.30 y 13.30 del 3 de Febrero del 2010-
Paramos en una estación de servicio. El baño nos llamaba, pero no solo eso, mi madrina compró las nuevas Lays, sabor pollo y otras de queso. Salimos de la estación y el cartel decía: Lujan, 12.5Km. Ya estábamos. Era tan fácil el camino. Tan derecho, que no entendíamos porque el GPS nos había hecho bajar por Villa Lugano. Mi madrina se comió casi los 2 paquetes de papas fritas… y peor aun, había desayunado un plato de fideos. Estaba ansiosa por llegar. Llegamos a Lujan, y comenzó a llover otra vez. Sacamos un par de fotos de rigor, y entramos a la Basílica. Dimos la vueltita, como cada vez que voy, en dirección contraria al resto. Era el momento de rezar. “Bueno madrina, nos encontramos en 30 minutos en la puerta”.
- Esto ocurrió entre las 13.30 y 14.30 del 3 de Febrero del 2010-
Me senté junto a una columna, y empecé a observar a la gente que había. Dos señoras grandes, fueron de rodillas desde la entrada hasta el altar. Una pareja de 45 años, llevaban a una señora mayor con notorios problemas de columna que apenas podía caminar, hasta la virgen para pedirle seguramente por su recuperación. Un grupo de señoras grandes hacía lo propio. Un hombre rezaba y lloraba desconsoladamente delante mío. Era mi turno. Me arrodille, y me tome mis veinte minutos de reflexión con Dios. Cuando empecé a moquear, corté la charla y fui a la puerta a esperar a mi madrina. Pero ella seguía rezando. La muy maldita se había puesto a rezar un rosario. Así que empecé a dar vueltas por la basílica sacando fotos, http://www.facebook.com/album.php?aid=139277&id=789502484&l=4550877cfc hasta que encontré a San Expedito. Faltaban 2 horas 30 para el clásico. Necesitaba de un milagro expeditivo. Así que no dude en pedirle su ayuda para el clásico.
- Esto ocurrió entre las 14.30 y 15.30 del 3 de Febrero del 2010-
Bajo un nuevo diluvio, salimos de la Basílica y nos metimos en un café. Ella se pidió unas medias lunas con un café con leche, lo deseaba desde que salimos de La Plata. En cambio yo me pedí algo livianito… un lomito en sándwich con jamón y queso y una sprite. A pesar de su tonada extraña, la moza fue muy rápida y eficiente. Comimos al vuelo, y a las 15 horas, estábamos en el auto programando el GPS para volver a La Plata. CEsta vez no le podíamos fallar. Hora de llegada, decía 16.26. Iba a tener que dejarla a mi madrina en la casa, y de ahí a la cancha. Ni lavandome la manos había podido sacarme el olor a queso de las lays de mis manos, asi que opté por un poco de alcohol. Vi como una fila de estrellas giraban por mi cabeza. Me había olvidado que tenía las manos todas cortadas de cuando había arrancado la tasa. Igual, iba a servir para evitar infecciones.
- Esto ocurrió entre las 15.30 y 16.30 del 3 de Febrero del 2010-
Nos llega un mensaje de texto. “Tal vez se suspende el clásico”. Había que confirmarlo La lluvia nos hacía ir despacio, y el GPS mostraba que llegaríamos cada vez mas tarde. Conseguiríamos arribar con el tiempo justo. Me escribió Esteban, que el partido se jugaba y que lo pase a buscar. A la a altura de Quilmes comenzamos a agarrar las radios de La Plata. Recién ahí, comencé a vivir el clásico.
- Esto ocurrió entre las 16.30 y 17.30 del 3 de Febrero del 2010-
Levanté a Esteban por la esquina de su casa y de ahí, dejamos a mi madrina. Fuimos a la cancha, el gordo estaba exultante por los cambios. Personalmente no estaba de acuerdo con el equipo que paraba Coca. Llegamos a la cancha faltando 5 minutos para el arranque. No íbamos a sufrir la previa. Eso era bueno. Salio el lobo y se vino el estadio abajo. Salió el pincho, y fueron puros insultos, sobre todo al soberbio. Gimnasia era un manojo de voluntades. La defensa parecía mas firme que de costumbre, el medio mordía, y el negro lo hacía parecer una carreta a Clemente. Pero el lobo puede parecer un equipazo y en segundos desvanecerse. Benitez y el Sr. Soberbia erraban pases que nunca pifian, y eso daba tranquilidad.
- Esto ocurrió entre las 17.30 y 18.30 del 3 de Febrero del 2010-
Estaban por ser las 18, cuando una soberbia pelada la peino para atrás, igual que en el partido contra el Barça, y entró un impresentable Straqualursi que ni apellido de futbolista tiene, y de palomita, como Franco Niell, en el mismo arco, y con el mismo número de remera, clavó en el uno a cero, y final del primer tiempo. El análisis del entretiempo fue claro, hay que hacer un gol de arranque para expulsar a los fantasmas. Penal para el lobo. Va el paragüa con su cañón desde el fondo. El Traca lo pidió y se lo quitó. Patió un tirito que el arquero le saco. Después confesó que no pateaba penales ni en los entrenamientos. Gimnasia era más, la defensa seguía pareciendo infranqueable. Pero después de los últimos clásicos y de 6 derrotas seguidas en el torneo, no había forma de confiarse o relajarse.
- Esto ocurrió entre las 18.30 y 19.30 del 3 de Febrero del 2010-
No había llovido desde que había entrado a la ciudad. Pero había un viento que, sin querer, estaba trayendo viejos fantasmas. Hasta que otra vez ese delantero fulero, dio una media vuelta como los que daba el mejor pampa Sosa, y clavo el segundo. Grito. Desahogo. Satisfacción. ¿Relax?. Ni ahí. Un error del lobo y el descuento. Había que sufrir otra vez!. Minuto de descuento, segundo error del lobo en todo el partido, y la pelota besa el palo y se va. ¿Relax?. Pase larguísimo, error del arquero-actor, y gol de Cuevas. Ahora si. Llanto, delirio y festejo. Abrazo de oso con Esteban. Abrazos con Emilio, el Topo, Yuli, el Pocho, Magui, y el Rulo. Mensajes con varios. En el bosque NO. Alegría inmensa. 7 y 50 era una fiesta. Había tenido un día largo. Volví a mi casa, entré el auto. Cerré el portón, y se cayó el caño de escape. ¡Basta!. Decidí que lo mejor era dejarlo ahí. Darme una ducha, relajarme y festejar. Ya tendría otro día para preocuparme por el auto, y para cumplir con San Expedito. Era un momento para descansar, la ciudad estaba en orden.
4 comentarios:
EXCELENTE COMO SIEMPRE.
Me hubiese gustado un gestito a la profesía en el relato, se te cruzó en algún momento del itinerario por la cabeza??
Quién acusaba el recibo de la declaración soñada? supongo que habrá que decifrarlo siendo un lector dedicado.......
ACIDO003
jaja la profecía... en realidad... es lamentable que se haya cumplido esa profecía.... pero bue.... con las cosas que estaba viviendo... no se me cruzó por la cabeza hasta el uno a cero...
Y con respecto a "ella"... te diría que estaba con vos cuando la conocí... chan!.
Crónica de una resurreccción anunciada, puede ser un título para el cuento. Muy buena escritura.
Idolo!!
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