lunes, 21 de junio de 2010

LOS 100 DIAS


El sábado llegó papi, y la pregunta lógica fue, ¿cuánto hace que no venia? Y sí, la última vez fue la mañana previa que falleciera Magui. Hoy, son 100 días. Posiblemente hasta hoy, los peores 100 días de mi vida. Siento que hago todo a desgano y que nada me hace feliz. Y los dos momentos puntuales en lo que estaba contento y feliz, la primera reacción inconsciente en mi cabeza era: “¡Cuando le cuente a Maga!”… y ahí caía en que eso era imposible y la felicidad se transformaba en infelicidad. En nostalgia y frustración. Fastidio y tristeza. Siempre es lindo compartir la felicidad y siempre uno tuvo, tiene y tendrá alguien preferido para contárselo. Ella era esa persona en mi vida. Era la primera que buscaba para contarle mis alegrías, las efímeras, las importantes, y las incontables.

Uno de los últimos sábados de mayo, volví a mi casa siendo de día. Había sido un día bárbaro de la mañana a la noche. Estaba manejando mentalmente acelerado y repasando todo lo que había pasado, y de golpe: “Mañana le tengo que contar a Maga, se va a enojar, pero cuando me entienda se va a poner feliz!”. Ese fue mi pensamiento. En menos de un minuto pare el auto en 8 y 42. No podía más del llanto, y todo por querer compartir mi alegría con ella, algo que aún evidentemente hago inconciente en forma natural. Por suerte cuando llegué a casa, como todos estos 100 días ya estaba mi amiga “española” levantada para escucharme, y me sirvió de desahogo… (Gracias Kinder!!!)… pero es como cuando se juega al Yang o Reversi, que se tiene casi todo el tablero de fichitas blancas, y de golpe, te ponen una ficha negra, y se te da vuelta todo. Esa es la representación gráfica más clara de lo que pasa.

Emma hace unos días hizo un planteo acorde a su crecimiento… “Si la tía se cansó de vivir acá y se fue a una estrellita, cuando se canse de la estrellita va a volver???”… Por suerte la madre es psicóloga. Todavía me cuesta explicar porque no está acá… menos explicar que no va a volver. Es una situación tan de porquería esta, sinceramente lo digo. A veces uno cree que lo superó, que esta bien que sigue con su vida normalmente, pero evidentemente es todo mentira, es un deseo más que otra cosa… es como maquillar el desgarro interno, pero sin poder curarlo…

Como ven en la foto, empezamos la última gran obra de Maga, lo cual es toda una alegría personal y familiar, porque siete años estuvo para recibirse de arquitecta, y apenas había empezado a ejercer fue cuando nos abandonó. Por eso se merecía una gran obra arquitectónica que la inmortalice, y dejarnos sus dos grandes legados: Su Obra y Su Lucha...

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